sábado

El miedo a equivocarnos, a hacer algo mal.

Un ejemplo:
Muchas veces cuando doy los talleres de entintado con pincel, mis alumnos practican, se divierten, ensucian miles de folios con líneas, manchas, texturas… hasta que llega el momento de la verdad, ese momento en el que les digo que es hora de empezar a entintar algún dibujo suyo. Todos cambian de actitud y me dicen lo mismo. Temen equivocarse.
Siempre les contesto que no hay que tener miedo a equivocarse. Forma parte del proceso de aprendizaje, pero la gran mayoría no saben cómo gestionarlo y se ponen nerviosos antes de empezar el trabajo.
Ese vicio lo cogemos pronto, en nuestra infancia. Uno de sus orígenes es, quizás, el colegio. El que falla en clase es torpe, el que acierta, es un héroe. No se valora a aquel que se equivoca y luego lo hace bien, sólo al que lo hace bien desde el principio.
Y esto es,  por que nadie nos enseñan a fallar. El modelo social es el éxito, la popularidad, el dinero. Pero esa concepción del trabajo obvia la fuente del mismo éxito, que es la caída. El error. 
¿Cómo enfrentarnos psicológicamente a la frustración del fallo?
A lo largo de mi carrera he probado todo, pero la mayor parte de las veces acababa enfadada, después me criticaba y acababa por convertir el proceso creativo en un infierno. Me estaba obligando a dibujar. Con la experiencia descubrí que las emociones negativas no me permitían disfrutar de mi trabajo. Tenía que cambiar el chip y aprender cómo enfrentar mejor los errores.

Hay que saltar cinco obstáculos:

Obstáculo 1. Dibujar mal te enseñará algo: tus carencias
Suena manido, pero es cierto: de los errores se aprende. Si algo no sale, hay que practicarlo cien mil veces más. Este error me esta diciendo que hay algo que no se hacer. Tomo nota y aprendo.

Obstáculo 2. Silencia al crítico
Una de las reacciones más frecuentes frente a un dibujo que no sabemos/podemos solucionar en un momento determinado es el enfado. Nuestro crítico interior se viene arriba y se luce con toda clase pensamientos negativos. Este pequeño gamberro te repite de forma obsesiva frases como “menuda mierda estas haciendo” o “no se por qué  estás haciendo esto, si te esta quedando fatal”.
Llegados a este punto, la mayoría de las veces no estamos cómodos trabajando. Tardamos más y lo que en un principio es nuestra pasión, se convierte en algo agotador. Estamos empezando a sufrir.
En ese caso, lo mejor es parar. Es mi mejor consejo. A la mente hay que distraerla cuando entra en bucle. Haz cosas distintas un rato, aunque sea cinco minutos. Silenciarás al crítico y le darás un respiro a tu cabeza.
Cuando volvamos a dibujar, hay que centrarse en disfrutar de aquello que nos está permitiendo aprender. Aunque no quede perfecto.
Hay que aprender a “disfrutar” del fracaso. 

Obstáculo 3. No te compares
Otro de nuestros mayores errores es la tendecia a compararnos con los demás. Este es un obstáculo bastante grande.
Tenemos metas, objetivos que a veces son excesivamente altos. Hay que ponerse "objetivos alcanzables". No voy a poder dibujar como Jose Muñoz en cuanto salga de la Escuela (¡sería una genia!) pero si puedo mejorar mis errores de anatomía, mi percepción del color o mi sentido del espacio. 
Si estoy mirando a los demás, lo que hacen o cómo lo hacen, además de generarme malestar no seré capaz de centrarme en mi propio camino.

Obstáculo 4. Encierra a las fieras
Una de las cosas más complejas a la hora de saltar el punto 2 es la gestión de las emociones. Al contrario de lo que parece, en el trabajo creativo no intervienen los sentimientos. Es mucho más simple: una vez que tu cerebro supera los 30 minutos ejecutando un ejercicio técnico, tu cabeza se olvida de ti y se centra en lo que esta haciendo/aprendiendo. Las fieras empiezan rugiendo alto, pero a medida que vas prestando atención a lo que haces, bajan el volumen y acaban callándose. Hay que acabar con las emociones negativas que producen los miedos, para despertar nuestra lucidez. Esto no quiere decir que nuestro trabajo sea exclusivamente racional, pero nuestras inseguridades personales deben quedar fuera de nuestra labor comunicativa. Nuestra obra será cercana, pasional, tierna, salvaje o incómoda según nuestra identidad creativa, no la personal. Y con identidad creativa quiero decir aquella parte de la personalidad del artista que conforma su "yo"  y que es interdependiente de cada una de las partes que conforman a una persona.
En definitiva, las inseguridades sólo aparecen para molestarnos. Y asoman con más frecuencia cuanto menor sea la experiencia o confianza en nuestro trabajo/nosotros.
Por eso es tan importante aprender a gestionarlas al principio, cuando eres un mocoso arrogante y estás aprendiendo. Los ejercicios que has hecho no son como esperabas, eres consciente de que no eres el mejor dibujante. Hay muchos, miles, que son mejores que tú, pero al contrario de lo que puedas pensar, eso no debe frenarte. Ser conscientes de nuestros defectos no es un motivo de frustración o castigo. Aprender de esos fallos permite crecer, realizar reflexiones profundas sobre nuestro dibujo, madurar como artista, mejorar nuestras capacidades y sobre todo, hacernos más humildes, porque somos conscientes de nuestras limitaciones.
Puede que no sea la mejor dibujante del mundo, pero tampoco quiero serlo. El objetivo no es ese. Debemos maximizar el disfrute por que cuando nos relajamos salen los mejores dibujos y aprendemos más.

Obstáculo 5. Lo peor que puede pasar
También debemos que aprender a relativizar. Por un dibujo que nos salga mal, un pequeño atasco o crisis, no nos vamos a morir. Si pasamos un dibujo a tinta y sale mal, ya saldrá otro mejor. No pasa nada. Es solo un dibujo. Enfocarse en el tropiezo momentáneo no nos permite ver el objetivo final. Si me centro mucho en el error concreto, pierdo la visión de lo general. Por eso hay que relativizar.  Nuestra es la guerra, no la batalla.
Por otra parte, piénsalo: un dibujo en comparación con el Universo. Reflexiona. Un sólo dibujo no determinará tu carrera, aprende a darle la importancia que merece. A veces olvidamos lo pequeños que somos.¿Qué es lo peor que puede ocurrirte si no haces bien un ejercicio/dibujo/trabajo? ¿que lo repitas? ¿que te salga feo y te avergüence? Ahora compáralo con todo lo bueno que puedes sacar.

Obstáculo 6. Aprende a relajarte y disfrutar
Estando relajados es cuando llegamos al máximo disfrute de nuestro trabajo, el dibujo mejora y las limitaciones desaparecen. En muchos casos, esto también se ve facilitado por nuestra capacidad de concentración. Dejar la mente en blanco al dibujar y centrarnos en el momento. Es lo que en psicología se conoce como “flow” o “fluir” y que reconoceremos como aquellas veces en las que se nos olvida como pasa el tiempo cuando algo nos lo hace pasar bien.
De la misma manera, si aprendemos a relajarnos también mejoraremos, pues la mente esta más abierta a generar ideas a través del disfrute que del sufrimiento. Nuestros dibujos hablan de nosotros y cuando alguien se divierte, la belleza de la obra crece de forma exponencial. 
¡Cuánto daño ha hecho la imagen romántica del artista atormentado!
Estoy convencida de que muchos pensaréis que es complicado poner en práctica estos consejos –¿Cuántas veces lo habré oído en mis alumnos? ¿Incluso a mí misma?– pero para cambiar las cosas sólo hay que querer y poner empeño. Sólo así iniciaremos en nosotros una forma distinta de vivir la creatividad. Una forma saludable y equilibrada que mejorará enormemente nuestras capacidades técnicas.

viernes

serendipia

 el otoño me inspira...



 y últimamente termino pintando o dibujando plumas....
 será la serendipia que me persigue...

Una artista de la naturaleza.

Estoy muy contenta ,emocionada y agradecida tras leer el artículo que ha escrito Pilar Villaverde en el Boletin de Moranchel de otoño.Ha escrito un precioso artículo sobre mi última exposición al aire libre en mi pueblo;"Mucho juego" . Aquí os dejo el enlace por si os apetece  leerlo.Lo ha titulado " Una artista de la naturaleza".
https://drive.google.com/file/d/0BxfX749OHqW3aEVPZ3k1cm9uX00/view?usp=sharing

sábado

HORARIOS GRATUITOS DE LOS MUSEOS DE MADRID


HORARIOS GRATUITOS DE LOS MUSEOS DE MADRID
Aquí tienes una lista de los principales Museos madrileños con los días y horas en que se puede entrar gratuitamente:
...Museo del Prado: Abre gratis las tarde de lunes a sábado, de 18:00 a 20:00 h, y los domingos, de 17:00 a 20:00 h.
Palacio Real de Madrid : Abre gratis de lunes a jueves de 16 a 18 horas (octubre a marzo) y de 18 a 20 horas (abril a septiembre)
Museo Reina Sofía: Abre gratis los sábados por la tarde de 14:30 a 21:00 h.... y los domingos por la mañana de 10:00 a 14,30 h.
Museo Thyssen-Bornemisza: Abre gratis los lunes de 12.00 a 16.00 h.
Monasterio de las Descalzas Reales y Real Monasterio de la Encarnación. Abre gratis miércoles y jueves desde las 16:00 hasta las 18:30 h. Ultimo acceso a las 17:30 h.
Museo Arqueológico Nacional: Entrada gratuita:
Sábados desde las 14:00 hasta las 20:00 horas y domingos por la mañana de 09:30 a 15:00 h.
Real Monasterio del Escorial: Entrada gratuita: miércoles y jueves de 15 a 18 h. (octubre a marzo) y de 17 a 20 h. (abril a septiembre)
Museo Sorolla: Abre gratis sábados de 14:00 a 20:00 y domingos
de 10:00 a 15:00
Museo Cerralbo: Sábados de 14 a 15 horas. Jueves de 17:00 a 20:00 horas.Todos los domingos.

lunes

Clases particulares de dibujo y pintura en Guadalajara

Estoy muy contenta porque en octubre empezamos el nuevo curso 2015/ 2016.

Volveré a ver  mis alumn@s de años anteriores y conoceré a otr@s nuev@s alumn@s .

 Juntos disfrutaremos un año más de la bella experiencia de aprender y de enseñar ,disfrutaremos de estar tardes entre pinceles ,pinturas, ceras ,lápices ,carboncillos y otros materiales , buena compañía y música.

Todo ello nos ayudará a desarrollar nuestra creatividad y a mejorar nuestra técnica.

Si estas interesad@ en apuntarte a las clases puedes llamarme o enviarme un whasapp.           629 61 46 31.Asun.

martes

Pintar y dibujar = fluir

Pintando estoy feliz
FLUIR
Cuando se experimenta este estado la persona se encuentra totalmente absorta en una actividad para su propio placer y disfrute,  donde el tiempo vuela, y las acciones, pensamientos y movimientos se suceden unos tras otros sin apenas parar.
Este estado emocional positivo se caracteriza por ser una implicación total en la actividad que estamos realizando, en la que nada más parece importarnos, manteniendo un grado de concentración absoluto.
Así en este estado, parece que tengamos el control sobre nuestro destino, sintiendo gran satisfacción, ya que la experiencia es en sí misma placentera, abarcando mucho más que la mera diversión, no importando en ese momento, ni las adversidades ni problemas que sucedan.
Todo nuestro ser se encuentra concentrado en la tarea, utilizando y llevando nuestras destrezas y habilidades hasta el extremo. En el estado de Flow, nos encontramos haciendo lo que realmente queremos, siendo éste un sentimiento espontáneo de poco esfuerzo.

¿Cuándo se produce?

El estado de Flow se produce cuando las capacidades y habilidades con las que contamos se encuentran en equilibrio con aquellos retos y desafíos que la actividad presenta. Las metas, por lo tanto serán realistas y la tarea, no resultará ni demasiado fácil ni demasiado difícil, al encontrarse en armonía con las propias habilidades.